Fíjense en el siguiente intercambio de correos:
- Pavel hace una pregunta
- Jose responde con un enlace a la documentación de la función en cuestión, junto con una explicación de lo que debe hacer
- Alexis responde con un ejemplo
- Carlos responde, al día siguiente exactamente lo mismo que lo que ha dicho Alexis hace unas meras horas.
- Manuel contesta con lo mismo que los dos que han contestado antes
- Y finalmente, Antonio se une a la fiesta, tres días después contestando con… lo mismo que los últimos tres.
¿Tan faltos de amor están estos tres perdedores que se ven llamados a contestar de manera repetida y sin originalidad a una pregunta tan insulsa y obvia como esta? No es la primera vez, ni será la última, que alguien hace una pregunta de respuesta simple y se abalanzan los que quieren poder fardar de que contestan preguntas en la lista de correo de Python.
Por cierto, la pregunta en cuestión es un ejemplo perfecto de cargo cult programming: cuando alguien copia y pega código sin saber bien como funciona, otro clásico infaltable de las listas de correo.